Pulsera Con Piedras Lapislázuli Natural

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Pulsera de Lapislázuli con Ojitos Dorados Lleva un destello de azul profundo en la muñeca con nuestra Pulsera de Lapislázuli con Ojitos Dorados, una pieza delicada que combina diseño artesanal y la fuerza de las piedras naturales. Esta pulsera reúne pequeños rectángulos de lapislázuli, de un azul intenso con vetas doradas de pirita que brillan con la luz, intercalados con dos ojitos dorados delgados que aportan un guiño simbólico de protección. Termina en una cadenita ajustable que permite adaptarla con comodidad al tamaño de la muñeca. El contraste entre el azul de la piedra y el dorado del metal le da un aire sutil, elegante y atemporal. Al ser una piedra natural, el tono, las vetas y las motas doradas varían de una pieza a otra, lo que hace que cada pulsera sea única. Características Cierre: cadenita ajustable Detalles dorados: ojitos, cadena y terminaciones en bronce con baño de oro de 18k Piedra: lapislázuli natural en rectángulos pequeños Estilo: delicado, minimalista y artesanal Pieza única: las variaciones de tono y vetas son propias de la piedra natural Sobre el lapislázuli Valorado desde la antigüedad, el lapislázuli es conocido como la “piedra de la sabiduría y la verdad”. Se asocia con la claridad mental, la intuición, la expresión sincera y la serenidad interior. Los ojitos dorados refuerzan el simbolismo de protección, como un pequeño amuleto que te acompaña. Un detalle con significado, ideal para quien busca llevar algo más que un accesorio. Ideal para Uso diario, ocasiones especiales o como regalo para quienes aman las joyas sutiles con energía natural. Se puede usar sola para un look minimalista o apilada con otras pulseras. Combina con looks casuales, boho, elegantes o de noche. Cuidados Para conservar el baño de oro por más tiempo, evita el contacto con agua, perfumes, cremas y sudor. Colócala al final, después de maquillarte y perfumarte. Guárdala en un lugar seco, preferiblemente en su bolsita, y límpiala suavemente con un paño suave y seco. El lapislázuli es una piedra delicada y porosa, por lo que conviene evitar golpes y productos químicos.